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Mil hectáreas más se sumarán este año al inventario industrial instalado en Querétaro con la autorización actual de siete nuevos parques industriales, informó el secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio del Prete Tercero, al dar a conocer que adicionalmente en cartera de negociación se tienen tres complejos más.

Precisó que estas nuevas hectáreas se localizan principalmente en la zona del aeropuerto en los municipios de El Marqués y Colón, además de proyectos de ampliación en el parque industrial Querétaro en la zona de Santa Rosa Jáuregui.

Erigirán 5 parques industriales en Querétaro

Explicó que con estas mil hectáreas más sumarán cinco mil hectáreas de inventario instalado para uso industrial, a través de 45 parques industriales desarrollados y en operaciones, pero además entre seis y siete complejos industriales que se encuentran en proceso de desarrollo, uno de ellos ya inaugurado en el inicio del 2019, precisó.

“Existen 45 parques desarrollados en operación que representan cerca de cuatro mil hectáreas y seis y siete parque industriales en desarrollo que representan alrededor de mil hectáreas; entonces estamos hablando que podríamos llegar a tener cinco mil hectáreas de inventario instalado para uso industrial esos parques están en proceso algunos ya se inauguraron, otros están en desarrollo”.

En entrevista, aseguró que en la entidad hay buena disponibilidad para todo tipo de industria esto es, desde la pequeña hasta gran industria; empresas que requieren de naves de cinco mil metros pero también proyectos que por sus operaciones llegan a tener requerimientos de hasta tres hectáreas.

Compartió que adicional a estas siete nuevas zonas ya autorizados, en la cartera de negociación se tienen tres proyectos industriales más, interesados en ubicarse en el corredor sur; desde el municipio de Corregidora hasta San Juan del Río.

El titular de la Sedesu también refirió que hay dos nuevos parques que se pretenden asentar en el municipio de Pedro Escobedo en una superficie individual promedio de 50 hectáreas, aunque de la inversión, dijo que no se tiene definida ya que uno de ellos va a estar construyendo bodegas y otro lotes y ya con interés de al menos unas empresas en cada uno de estos interesados en asentarse.

Del Prete Tercero señaló que respecto al modelo industrial que se ha estado impulsando últimamente en la entidad, éste tiene que ver con desarrollos a la medida de las necesidades de la empresa y bajo el esquema de renta “para que la empresa no tenga activos inmobiliarios por estrategias propias, esto es lo que más ha funcionado ahorita pero también hay otros desarrollos con procesos de ventas”, señaló.

Por último, recordó que sector inmobiliario en el estado crece al año alrededor del ocho por ciento anual, aunque en el sector secundario en específico, la industria de la construcción representa el 12 % del PIB estatal.

“Componentes que se mezclan por un lado la dinámica de ventas y colocación de bienes raíces y el otro lado tiene que ver con el desarrollo de infraestructura pública y privada”.

Aunque ya existe un decreto que establece a El Bajío como Zona de Recuperación Ambiental, aún faltan los planes parciales de desarrollo que estarán alineados a éste y que se proyecta queden listos en un mes y medio. Sin embargo, expertos en la materia consideran que es factible que en la zona se construyan desarrollos urbanos sustentables de forma controlada.

Detallan que el decreto emitido el mes pasado por el Ejecutivo estatal determina que el polígono protegido comprende una superficie de 980 hectáreas, de las cuales, 315 ya están urbanizadas o cuentan con permisos de construcción, incluida la Villa Panamericana.

“Ojalá que se hubiera conservado como zona agrícola lo que teníamos hace 50 años, pero no pasó. Ya lo tienes, ahora necesitas tener una política pública que tenga como eje rector la conservación y la protección, y no tanto el actuar como policías para impedir que se dé un desarrollo”, destaca el ingeniero Fernando Rueda Lujano.

Lo anterior, debido a que se informó que no se permitirá la construcción de más vivienda en la zona, y el alcalde de Zapopan, Pablo Lemus, se mantiene en la postura de no otorgar permisos de habitabilidad para la Villa.

El ingeniero insiste en que en la zona baja pudiera darse un desarrollo urbano, en la parte de la Villa Panamericana, “donde están los desarrollos habitacionales que ya existen, el estadio de Las Chivas. Ahí tendría que darse un desarrollo ordenado, donde se privilegien las áreas verdes”.

En esto coincide el arquitecto José Pliego Martínez, especialista en diseño y planeación urbana, quien puntualiza que desde hace años se ha propuesto que entre 50% y 60% de todo el territorio de El Bajío debería conservarse como zona verde. “Con espacios abiertos con cuerpos de agua, con usos de equipamiento urbano y zonas habitacionales, pero no con el concepto de fraccionamientos y múltiples casitas. Lo que no se vale, es llevarlo a un extremo y decir que, dentro de esas medidas, no se puede hacer nada”.

Proponen acciones como favorecer la inyección de escurrimientos superficiales libres de contaminantes en la cuenca media de El Bajío, proteger las zonas de infiltración libres de urbanización, limitar las superficies impermeables de la parte baja y reutilizar las aguas tratadas, entre otros puntos.

De las 315 hectáreas que ya se encuentran urbanizadas en El Bajío, 75% del crecimiento se dio entre 2012 y 2013 (con 237 hectáreas). De forma moderada, de 2014 a la fecha también aumentó la superficie urbanizada en un promedio anual de 13 hectáreas.

Recomendaciones

  • Conservación y protección del acuífero El Bajío
  • Delimitar y proteger zonas de mayor potencial de infiltración en el sitio.
  • Elaborar depósitos de infiltración.
  • Construir pozos de recarga de agua en la cuenca alta y media.
  • Desarrollar infraestructura que permita el control de la contaminación en el origen.
  • Condicionantes al desarrollo
  • Disminuir la dotación a través de un uso racional del agua.
  • Favorecer la inyección de escurrimientos superficiales libres de contaminantes .
  • Proteger las zonas de infiltración libres de urbanización en la cuenca.

El sector inmobiliario industrial en Querétaro ha reaccionado de manera positiva a los indicadores macroeconómicos del primer trimestre del año, al reportar cifras que muestran un mercado sano, dinámico y en crecimiento, informó la firma inmobiliaria Solili.

De acuerdo con la firma, en el 1T2019 se reportó un incremento del 88% en el volumen de construcción de edificios industriales, comparado con el trimestre anterior, que terminó en 182,586 m², distribuidos en 12 edificios, de las cuales destaca un proyecto hecho a la medida de 40,000 m² para una empresa de tecnología en el corredor de Querétaro-San Luis Potosí.

En tanto, el inventario industrial, al cierre de este periodo, reportó un crecimiento de casi un punto porcentual respecto al trimestre anterior, por lo que cerró en 4.7 millones de m², manteniendo su distribución del 75% sobre los corredores de México-Querétaro y Querétaro-San Luis Potosí.

Solili estima que, aunque Querétaro cuenta con importantes reservas de tierra para el desarrollo industrial, los corredores de México-Querétaro y Aeropuerto sean los que reporten los mayores volúmenes de construcción en los próximos meses, ya que es esta zona principalmente la que alberga terrenos disponibles con la infraestructura necesaria para desarrollos.

“Querétaro se mantendrá como uno de los mercados inmobiliarios industriales con mayor crecimiento en el país. La confianza que los desarrolladores y clientes nacionales y extranjeros tienen en este mercado estará impulsando la creación de nuevos espacios y la demanda”, detalla.

La vacancia promedio de espacios industriales presentó un ligero ajuste a la baja y se mantuvo en 4.4%, concentrada en su mayoría sobre el corredor Aeropuerto. Por su parte, los precios de renta culminaron el trimestre en $4.14 USD/m²/mes, reportando un ligero incremento de 5 centavos de dólar, destacando el mínimo de $3.30 USD/m²/mes en el corredor de Querétaro-Celaya y el máximo de $5.0 USD/m²/mes en San Juan del Río.

En tanto, la demanda bruta de espacio industrial al final del primer trimestre reportó una cifra de 84,395 m², impulsada por proyectos hechos a la medida, mientras que la absorción neta fue 28,054 m², afectada esta última por algunas desocupaciones en naves de grandes dimensiones.

Es necesario que las innovaciones y el uso de tecnologías emergentes coexistan de la mano de la arquitectura y la industria de la construcción hacia un enfoque de sustentabilidad

La Industria de la Construcción ha sufrido una gran desaceleración en los últimos años. De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en los últimos 6 años se reportó un crecimiento de 1.3%, factor influenciado por la infraestructura y por los programas que el Gobierno Federal ha implementado. Asimismo, el sector privado ha contribuido considerablemente, dado que mantiene una dinámica constante a través de la inversión en diversos proyectos alrededor del país, como desarrollos de viviendas, centros de logística y distribución entre otros.

En ese sentido, surge la necesidad que las innovaciones y el uso de tecnologías emergentes coexistan de la mano de la arquitectura y la industria de la construcción misma hacia un enfoque de sustentabilidad para disminuir el impacto ambiental.

Ante esto surge Expo CIHAC, un evento que se mantiene como una propuesta para esta convergencia creativa que permite aprovechar los beneficios de la tecnología en materia de infraestructura y construcción.

Uno de los ideales base para esta plataforma es que a medida que la economía mejora, la industria deberá buscar estrategias sólidas para adaptarse a los avances tecnológicos y las demandas sociales que se encuentran en crecimiento y por ende, en constante cambio.

Digitalización en la industria de la construcción

El crecimiento y la continua evolución de la industria de la construcción no permite que las empresas se queden estáticas. Es necesario que se mantengan actualizadas para que su competitividad no se pierda. En relación con esto, comienzan a surgir diversos conceptos que captan la atención de nuevas mentes creativas que concientizan sobre los desafíos ambientales y sociales para la industria, como el crecimiento de la urbanización.

Tal es el caso de las ‘Ciudades resilientes’, que no son más que las construcciones más adaptables a los fenómenos climáticos, desastres naturales o eventos disruptivos de toda naturaleza. La planificación y construcción de ciudades resilientes garantiza que las edificaciones sean más resistentes a los daños generados por situaciones o acontecimientos que puedan destruir estructuras.

Otra tendencia que comienza a surgir es la adopción de nuevas tecnologías y métodos de construcción que en otras regiones están redefiniendo esta industria. Es preciso mencionar además, que el uso de sistemas BIM (Building Informatio Modeling) marca la diferencia dentro del sector puesto que permite integrar varias herramientas tecnológicas para lograr proyectos con mayor calidad constructiva y arquitectónica.

Asimismo, el uso de Big Data y la Inteligencia Artificial son parte de esta digitalización, porque encima de almacenar y administrar una gran cantidad de información que se recibe diariamente, permiten analizar la información para la toma de decisiones óptima sobre qué construir y dónde hacerlo. Además ayudan a detectar problemas en una edificación y mejorar sus procesos, como la eficiencia energética.

Entretanto, destaca la adquisición de habilidades analíticas, que posibilita que los gobiernos tenga una visión más analítica y basada en evidencias al momento de planear inversiones en infraestructura, lo que permite un enfoque más informado para satisfacer las demandas de la población.

Inclusión en el sector

El diseño de espacios inclusivos es vital para las nuevas construcciones. Arquitectura inclusiva, diseño universal, accesibilidad, discapacidad visual, el reto es hacer de éstos algo connatural en el instante de crear proyectos innovadores y espacios que generen comunidad.

A su vez, otro tema que está presente dentro del sector es la equidad de género, pues los porcentajes de participación femenina han aumentado considerablemente, sin embargo, persiste una desventaja: de acuerdo con el Inegi, del total del personal ocupado en el sector de la construcción, 89.1% son hombres y solo el 10.9% mujeres.